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Diabetes y frio extremo

@mcarpintini el 08 Nov 12:59

Los vientos helados están afectando a dos tercios del país. Estas temperaturas peligrosamente bajas pueden alterar tus niveles de azúcar en sangre y comprometer las lecturas de tus monitores de glucosa. Te explicamos qué precauciones debes tomar.

Los niveles elevados de glucosa en sangre hacen que la sensación de frío te afecte menos. Es muy importante que los revises periódicamente siguiendo las indicaciones de tu médico.
 
Los vientos helados de la tormenta que afecta al 75% del país han traído temperaturas extremas esta semana. El frío puede tener un impacto negativo en quienes sufren de diabetes.

Tanto el frío como el calor excesivo pueden alterar tus niveles de glucosa en sangre.

"La mayoría de las personas con diabetes tienen niveles de HbA1c más elevados durante el invierno que durante el verano. Esto ocurre porque el cuerpo produce más glucosa para mantenerse caliente, pero eso termina siendo perjudicial para quien padece de diabetes", se lee en un artículo publicado en The Wellthy Magazine.

Los cambios en el estilo de vida que suelen acompañar a los descensos drásticos en las temperaturas también juegan un papel importante. Por lo general, la dieta, patrones de sueño y actividad física se modifica. Todo esto incide.

Te damos ofrecemos consejos para protegerte.

1. Cuidado con mediciones incorrectas
Tener las manos frías puede alterar la medición de tus niveles de glucosa y dificultar que te salgan las gotas de sangre. Usa guantes cuando estés al aire libre y lávate las manos con agua tibia cuando estás adentro para calentar tus manos antes de sacarte una muestra.

También debes cuidar tus equipos médicos y medicamentos. El frío extremo puede alterarlos. Lo ideal es que no los uses al aire libre. Si tu monitor deja de funcionar debido al frío, intenta calentarlo bajo tu exila por algunos minutos.

2. Medicamentos a resguardo
Aunque la insulina debe almacenarse refrigerada, no debe congelarse. Cambios extremos de temperatura pueden hacer que su potencia se vea comprometida.

Si llevas contigo insulina en un frasco, bomba o autoinyectores, vigila que no se congelen. La insulina debe mantenerse entre 36 grados y 46 grados Fahrenheit mientras no se esté utilizando. En caso de que sospeches que la insulina no está en buen estado, no la uses y devuélvela a la farmacia para intercambiarla o pedir un reembolso.

3. Pendiente de tus pies
Las bajas temperaturas pueden agudizar la pérdida de la sensibilidad, por eso es necesario que vigiles atentamente el estado de tus pies, una zona muy delicada para los diabéticos. Usa zapatos y botas adecuadas para la nieve y aplícate humectante con regularidad para mantener la piel saludable. Si notas alguna lesión que no se cura, busca atención médica inmediatamente. No esperes.

4. Evita usar mantas eléctricas
“Las personas con diabetes deben usar compresas calientes y mantas eléctricas con precaución y las personas con neuropatía diabética (con daño en los nervios) nunca deben utilizarlas”, explica el médico Nicolas B. Argento, en Diabetic Living Magazine. Esto se debe a que los pacientes con esta condición pueden desarrollar una disminución en la sensibilidad e incluso sensación de adormecimiento total en las extremidades, por lo que pueden tardar en notar una quemadura o no detectarla en absoluto.

“Si tiene que calentar la ropa de cama, encienda la manta eléctrica antes de acostarse y apáguela antes de entrar en la cama”, añade. En realidad, lo mejor es depender de las calefacciones centrales de su vivienda.

5. Hídratate mucho, aunque no tengas sed
Cuando no tomas suficiente agua, tienes mayor concentración de azúcar en la sangre. Aunque el frío no te dé tanta sed, asegúrate de tomar mucha agua.

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